Equipo de Voley Federados de Agua de Oro Temporada 2013
Sitio Oficial del Equipo Federado Agua de Oro

Area Psicologica





El perfil de rendimiento: su empleo en la
preparación psicológica de voleibolistas de
alto rendimiento
Lic. Martha del Pino González
Lic. Gustavo Sabas Rivas

Introducción
El voleibol es un deporte colectivo que se caracteriza por su variabilidad en las acciones de
juego, las que tienen un carácter súbito e instantáneo. Las principales acciones motoras del
voleibolista son los rápidos desplazamientos, saltos y lanzamientos y el contacto con el balón es
breve y excluye los agarres. Las acciones tácticas son extremadamente variadas; la creación de
situaciones en las que se tiene la mayor probabilidad de realizar elementos pensados
anticipadamente y el enmascaramiento de las acciones e intenciones propias plantean altas
exigencias al razonamiento del jugador. El rápido ritmo de juego, la tensión en la lucha
competitiva, la responsabilidad en las ejecuciones técnicas y la constante preparación para
ejecutar las acciones, generalmente en presencia de una gran cantidad de espectadores,
determina la aparición en los jugadores de variadas e intensas reacciones emocionales.
Estas características de la actividad en que transcurre el juego de Voleibol determinan la
necesidad de que el jugador desarrolle algunas cualidades que constituyen demandas o
exigencia psicológicas para la práctica de este deporte y el logro de altos rendimientos.
Se hace necesario desarrollar diversos parámetros psicofisiológicos y perceptuales: una
buena velocidad de reacción y movimientos, precisos cálculos perceptuales y visuales de
espacio y tiempo y amplio volumen de la visión periférica, así como percepciones especializadas
como el sentido de la net, sentido del terreno y sentido del balón. El desarrollo de los procesos
de atención y cualidades como la concentración, volumen, estabilidad, distribución y
conmutación constituyen una premisa para el éxito.
Precisa un constante perfeccionamiento del pensamiento táctico sobre la base de un amplio
volumen de conocimientos y elevado nivel de razonamiento abstracto y pensamiento operativo.
Un elevado nivel de motivación y desarrollo de las cualidades volitivas constituyen premisas
para enfrentar fuertes sesiones de entrenamiento, así como el dominio de mecanismos de
autorregulación efectivos que garanticen la estabilidad emocional y posibiliten el control en las
tensas y cambiantes situaciones de juego.
El psicólogo, en las tareas que acomete como parte de la preparación psicológica del
voleibolista para las competencias realiza, primeramente, una valoración del estado del
deportista en que evalúe el nivel de desarrollo de las exigencias psicológicas y las relaciones
entre ellas mediante cuestionarios, tests, observación y entrevistas. Partiendo de esta
valoración se determinan los métodos de intervención o programas de entrenamiento
psicológico con el propósito de perfeccionar estas cualidades y contribuir a formar y desarrollar
la disposición para competir. Finalmente, mediante el análisis del producto de la actividad,
evalúa la efectividad del programa empleado.
En nuestro quehacer profesional de más de diez años en la preparación psicológica de
voleibolistas cubanos de élite para las competencias hemos empleado diferentes
procedimientos, entre ellos el perfil de rendimiento, el cual exponemos en el presente estudio.
El perfil de rendimiento. Ventajas y usos potenciales
Buttler y Hardy crearon el perfil de rendimiento como un método que permite al psicólogo
orientar sus estrategias para las intervenciones como parte de la preparación psicológica del
deportista. Su principal propósito fue crear un procedimiento en que el deportista juegue un rol
activo en la toma de decisiones con relación a qué habilidades precisa desarrollar.
El perfil incluye dos procesos básicos:
1. La identificación del deportista con lo que percibe constituye la cualidad
fundamental para el rendimiento de cada deportista élite en su especialidad.
2. La valoración del deportista acerca de su estado actual. Para ello debe realizar
una comparación del nivel por él alcanzado con relación a cada una de las
cualidades que debe reunir un deportista de su especialidad.
El empleo de esta técnica reporta ventajas con relación a otros procedimientos empleados
por el psicólogo.

a. Las construcciones elaboradas en forma de perfiles son generadas por el propio
deportista, lo que proporciona un grado de autodeterminación no habitual en
otros enfoques sobre el entrenamiento de habilidades.
b. Ayuda a elevar la motivación del deportista para poner en práctica y adherirse a
los métodos de intervención para el desarrollo de habilidades psicológicas.
c. Permite al psicólogo elegir una estrategia de intervención adecuada y que
pueda ser efectiva, al identificar las áreas que requieren desarrollo.
d. Puede ser utilizado como recurso de monitoreo. Posibilita percibir los cambios
operados mediante la administración del perfil antes y después de las
intervenciones.
Etapas en el empleo del perfil de rendimiento
La aplicación de este método debe seguir los siguientes pasos:
1. Determinación por el deportista de las cualidades que debe poseer un deportista ideal de su
especialidad.
Para ello se le solicita que relacione las cualidades que debe poseer un deportista ideal. En
este paso el psicólogo colabora en la precisión en términos psicológicos de las cualidades por él
referidas.
2. Valoración de estas cualidades en una escala de 10 puntos.
Se solicita al deportista que valore la incidencia de esta cualidad en el rendimiento en su
deporte. La escala posibilita la incidencia de esta cualidad identificada en 10 puntos:
1 punto: Sin importancia. Hasta
10 puntos: Extremadamente importante.
A esta valoración se denomina I: Importancia.
3. Valoración del deportista de su estado actual en las cualidades identificadas, mediante una
escala de 10 puntos. El deportista debe autoevaluarse de acuerdo a su estado en cada cualidad
en el rango definido por la escala de: 1 punto: Pésimo. Hasta 10 puntos: Excelente.
A esta valoración se denomina AS: Autovaloración del sujeto.
4. Determinación del nivel de desarrollo de cada cualidad en un deportista ideal. Generalmente
se determina que la valoración sea de 10 puntos en todas las cualidades.
A esta valoración se denomina AI: Autovaloración ideal.
5. Se obtiene la diferencia entre la autovaloración ideal y la autovaloración del sujeto, mediante
la resta de AI con AS: (AI AS
). Este valor se calcula con el propósito de obtener el valor de
discrepancia que describimos e el próximo paso.
6. Determinación del valor de discrepancia.
Es el indicador final que permite ponderar mediante la obtención de un valor numérico la
diferencia que existe entre el nivel de desarrollo de la cualidad en un deportista ideal y el
deportista sometido al programa de entrenamiento. Mediante este indicador se determinan
aquellas cualidades en que se precisa un programa de entrenamiento para su desarrollo.
Se obtiene de la siguiente forma:
Discrepancia (DI): (Autovaloración ideal (AI) Autovaloración
del sujeto (AS)) X Importancia
(I).
7. Empleo de métodos de intervención orientados al desarrollo de las cualidades determinadas
como discrepantes o deficitarias.
8. Monitoreo mediante la aplicación del procedimiento de construcción del perfil de rendimiento
posterior a las intervenciones psicológicas para evaluar los cambios operados.
Exposición de un caso tratado por el método
A continuación se muestra el empleo del método en el tratamiento de un deportista con
dificultades en su conducta en competencias que afectaban su rendimiento y el del equipo.
Jugador A. G: Voleibolista del sexo masculino. Atacador auxiliar.
Dificultades observadas: Discusiones frecuentes con compañeros de equipo y árbitros.
Conducta agresiva y descontrolada con afectación de su rendimiento deportivo.
Jugador joven, con grandes perspectivas de desarrollo. Alta capacidad intelectual, elevado
nivel de motivación y alto nivel de ansiedad reactiva. Ocupaba por situaciones coyunturales un
puesto de la alineación regular que demanda un nivel de rendimiento y excelencia, el cual le
exigía rendir al máximo sus potencialidades.
En una primera entrevista se comprobó que existía conciencia en el jugador del efecto
negativo de su conducta en competencias para su rendimiento y el del equipo, así como su
desarrollo como deportista. Se le explicó los objetivos del trabajo a realizar y el procedimiento
del perfil de rendimiento.
Para la construcción del perfil se siguieron los pasos o etapas descritas anteriormente en el
punto III.
Se le pidió al jugador que relacionara las cualidades que debía poseer un voleibolista ideal.
Lo ayudamos en la precisión de algunas cualidades en términos psicológicos y le sugerimos
algunas que pudo obviar, las que sólo se incluyeron con su aprobación. Una vez confeccionado
el listado, valoró la importancia (I) de cada una de las cualidades en una escala de 1 a 10
puntos, y sus puntuaciones oscilaron entre 7 y 10. La autovaloración ideal (AI) considerada
como el nivel de desarrollo de la habilidad en un jugador ideal, sugerimos obtuviera una
puntuación de 10 puntos en todas las cualidades incluidas en el perfil, con lo que el jugador
estuvo de acuerdo. Posteriormente se le pidió que evaluara su estado actual en cada una de las
cualidades, igualmente en una escala desde 1 punto (Pésimo) hasta 10 puntos (Excelente),
oscilando las marcas de sus valoraciones entre 5 y 10 puntos, obteniéndose así la
autovaloración del sujeto (AS).
Finalmente, el último paso en la construcción del perfil fue la obtención de los valores de
discrepancia. Para ello, se halló la diferencia, mediante la resta de los valores de la
autovaloración ideal (AI) y la autovaloración del sujeto (AS), multiplicando el valor obtenido de
esta resta por el valor de I (valor de importancia concedido a la cualidad). Los resultados de
este proceso se reflejan en el Gráfico 1.

Gráfico 1. Cualidades identificadas por el atleta y valoraciones realizadas
Leyenda
I: Importancia conferida a la cualidad.
AI: Autovaloración ideal.
AS: Autovaloración del sujeto.
AI AS:
Autovaloración ideal Autovaloración
del sujeto.
DI: Discrepancia: (AI AS)
x I.
Como se observa, los valores de discrepancia oscilaron de 0 a 50, siendo las cualidades con
mayores valores de discrepancia, o lo que es lo mismo, en las que el jugador presentaba


¡Vamos equipo!